Disponible en color amarillo con líneas negras, protagonista en la película transformer.
No se trata simplemente de un coche hecho pensando en como era el clásico, es un nuevo coche en todos los sentidos pero que tiene las reminiscencias justas a sus antecesores, creando un equilibrio perfecto entre estos dos términos. Ni es un refrito de lo antiguo ni algo que sólo recuerda a lo que fue en el nombre. Perfecto.
Su vista lateral presenta una formas musculosas, como debe ser en un muscle car del siglo XXI, guardando las proporciones clásicas. Morro largo con un trasera corta y cintura bien alta. Además, el detalle de las branquias, presente por primera vez en el ‘69, le da un toque exquisito.
Como ya dijimos, el motor de la entrada a la gama será un nuevo V6 3.6 de inyección directa y distribución variable, optimizado para reducir los consumos y las emisiones generadas. Su potencia está estimada en 300 CV y su par máximo en 370 Nm. Los consumos en carretera, todavía pendientes de certificación, son de 9,05 L/100 km (26 mpg), una cifra a tener en cuenta. Esta motorización irá asociada a caja una caja manual de seis velocidadas, con opción de una Hydra-Matic 6L50 controlada electrónicamente mediante el TAPshift de seis relaciones.
El Chevrolet Camaro SS, el más potente de la gama, irá equipado con dos motorizaciones diferentes. El LS3 V8 6.2 del Chevrolet Corvette y un nuevo motor L99 V8 6.2 basado en el LS3 y con el sistema de ahorro Active Fuel Management, que le permite funcionar únicamente con una bancada de cilindros, mejorando así los consumos, que se estiman en 10,22 L/100 km (23mpg). Irá asociado exclusivamente a la caja de cambios automática Hydra-Matic 6L80 de seis velocidades, que será la responsable de llevar los 400 CV y 535 Nm de par a las ruedas traseras.
El LS3 V8 6.2 será el más potente de la gama. Usa la culata del motor LS7 del Chevrolet Corvette Z06, permitiéndole entregar un alto par desde bajas vueltas y aumentar su potencia en altas. Entrega 422 CV y unos nada desdeñables 553 Nm y se asocia con una caja manual de seis velocidades TR6060.
El interior es simplemente precioso. Tiene detalles clásicos como los relojes circulares del velocímetro y tacómetro, encastrados en unos habitáculos cuadrados y cromados. Como en los clásicos. Otro detalle son los relojes de la consola central, presentes también en el ‘69 como opción, que muestran información sobre la temperatura del aceite, presión de aceite, estado de la batería y temperatura de la caja de cambios. Todo ello se puede iluminar con tecnología LED como opción, dando como resultado una iluminación interior como la de la imagen (generada por ordenador).
Hablando de aspectos más técnicos, su chasis está ajustado dependiendo del modelo. En los Chevrolet Camaro LS y Chevrolet Camaro LT la suspensión se denomina FE2 y es independiente en las cuatro ruedas, reforzada con barras de torsión y estabilizadores. La suspensión trasera está aislada del chasis para un comportamiento más suave. En el caso del Chevrolet Camaro SS se denomina FE3 y es rebaja el conjunto para una mejor estabilidad.
Una estabilidad que se refuerza en los tres modelos con el sistema StabilTrak, un control electrónico de estabilidad que incorpora control de tracción. En el caso del Chevrolet Camaro SS incluye el modo Competitive/Sport, que lo ajusta para un mejor rendimiento en circuito, mejorando la diversión. Añade también el Launch Control si se elige la caja de cambios manual.
Los frenos de disco en las cuatro ruedas incluyen el ABS de serie en todos los modelos. Mientras los LS y LT cuentan con pinzas de un pistón, en el SS los frenos son Brembo tienen un mayor diámetro de los discos y pinzas de cuatro pistones, diseñadas para un uso contundente pero que a la vez evita la excesiva fátiga de los frenos y aporta una mejor respuesta a los pedales.
Nota: Todas las mediciones de par y potencia están expresadas según la certificación SAE, es decir, medidas directamente sobre el motor.